Compartir

¡La Paloma de La Paz!(*)

E   

n una de mis primeras guardias nocturnas como bachiller en el hospital, nos llamaron del servicio de emergencia porque un paciente tenía una hemorragia digestiva que no se paraba con nada y se encontraba desde hacía largo rato vomitando sangre pura. La situación era desesperante, porque a pesar de todos los esfuerzos, la hemorragia no se detenía.

El paciente fue hospitalizado y trasladado a nuestro servicio, para ser operado lo más pronto posible; mientras tanto, teníamos que comenzar a tratarlo para detener la hemorragia, estabilizarlo y poder llevarlo a pabellón en las mejores condiciones posibles.

Inicio

Servicios

Chequeo preventivo

Pierda peso!

Preop. Express!

Eval. Preoperatoria

Preguntas frecuentes

Directorio

Enlaces

Contáctenos

 

La Paloma de la PazEra un hombre de unos 50 años de edad, de contextura fornida, alto, ligeramente canoso y periodista de profesión. Había llegado en estado de agitación psicomotriz, impertinente, probablemente debido a la condición aguda que presentaba. Eran las 2 de la mañana y el alboroto se sentía en todos los pasillos del quinto piso del hospital.

Como la Doctora residente de guardia le había llamado la atención para que dejara que lo atendiéramos, el paciente se había calmado, aunque persistía su burla y se refería a ella como "Catalina", un sobrenombre de su propia invención.

Luego de haberlo comenzado a transfundir, teníamos que proceder, según las instrucciones de la jefa de la guardia, a sondearle la vejiga, para monitorizar la emisión de orina. Hasta ese momento, yo no había tenido la oportunidad de realizar este tipo de procedimiento y éste era el momento esperado.

Tenía cierto temor por las condiciones del paciente, pero la Doctora me animó a hacerlo y comenzó a dirigirme. Su primera indicación fue que me pusiera los guantes y posteriormente me dijo, aunque en términos coloquiales: "¡agárrale el pipí con la mano izquierda!"

El paciente, que estaba muy ansioso por el procedimiento a realizar, más que por su grave estado de salud que aparentemente no le preocupaba, inmediatamente replicó:"¡Nada de pipí!, ¡paloma de la paz!", por lo que todos los presentes soltamos la carcajada.

La Doctora siguió dirigiéndome y me dijo en un instante: "¡No le pegues la sonda del pipí porque se contamina" y el paciente volvió a contestar de inmediato: "¡Un momento Catalina, mi pipí es el pipí más limpio del mundo, así que no diga que está contaminado!", por lo que estuvimos riendo otro largo rato.

El paciente posteriormente fue operado y fue dado de alta satisfactoriamente y aunque no lo vimos más, siempre lo recordaremos lo sucedido con "la paloma de la paz".

Pulse para ver el Certificado de Web de Interes Sanitario

Publicidad


Safe Creative #1007016707076

 

 

Dr. Rigoberto J. Marcano Pasquier

Medicina Interna
 
Ambulatorio Medis.

Av. José María Vargas. Centro Comercial Santa Fe.

Nivel C3. Consultorio 2.
Caracas. Venezuela.
: @rigotordoc
 

(*) Perteneciente al libro inédito: "Travesuras de un estudiante de medicina"

ILUSTRACIÓN: @milagrosblue

Nota: El contenido del texto anterior es enteramente ficticio; si hay alguna semejanza con la realidad es pura coincidencia. Queda expresamente prohibida su reproducción por cualquier medio sin la autorización por escrito del autor.

Inicio  Servicios  Temas de salud  Preguntas frecuentes  Directorio  Enlaces  Contáctenos

Primeros Auxilios   Significado de los exámenes de laboratorio clínico

Búsqueda avanzada

Formatos para control de parámetros clínicos

Términos legales y condiciones para el uso de los recursos en línea


Publicidad

© Derechos reservados.

medicinapreventiva.com.ve