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La Obesidad y sus riesgos

La Obesidad en los últimos años, se está transformando en un problema de salud pública, tanto en países industrializados como en los países del 3er mundo, ha incrementado el consumo de comida rica en azucares y grasas; comida rápida, sedentarismo y en la inversión de la ingesta calórica, haciendo de la cena la comida más importante y a veces la única del día , lo cual es más grave. Existen 2 grandes grupo de obesidad la obesidad de distribución central troncular y periférica o gluteofemoral también existe la obesidad generalizada que generalmente se produce desde la infancia y obedece a sobrealimentación y mala calidad de los nutrientes ingeridos.

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Entre los 2 tipos de obesidad más frecuentes, central y periférica, la primera es la más importante debido a los comorbilidades que conllevan. Esta es la que se presenta en la Insulinorresistencia, que lleva al desarrollo del síndrome metabólico, a la aparición o empeoramiento de la hipertensión arterial, a eventos cardiovasculares y cerebrovasculares y con mucha frecuencia a Diabetes Mellitus del tipo 2, que ya no es sólo una enfermedad de la adultez sino de niños, adolescentes y adulto joven.
 

¿Qué es la Obesidad?


La obesidad es el incremento de la grasa corporal no de tejido muscular, el método más sencillo de determinar el índice de masa corporal es medir peso kg / talla (m) al cuadrado. Cuando el índice de masa corporal (IMC) excede los 30 kg / m2, ya se habla de obesidad.

Los factores desencadenantes son el estrés, los malos hábitos alimentarios asociados al sedentarismo, la insulinorresistencia, debido a que el aumento compensatorio de la secreción de insulina, incrementa el apetito primordialmente a expensas de azúcares, esto aumenta el peso corporal a expensas del tejido adiposo, lo cual conlleva un mayor aumento de la secreción de insulina y se convierte en un círculo vicioso que si no se controla pueden llevar a obesidad y a Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2).

La obesidad se basa en exceso de tejido adiposo; por ejemplo una persona que mida 1,75 m y pese 100 kg, pero a expensas de tejido muscular, ésta, no es obesa, es atlética; para ello existen métodos bioimpedancia que mide el tejido magro, el graso y el contenido de grasa corporal. La dieta es un régimen alimentario Hiper- Normo o hipocalórico. Dieta es lo que comemos a diario también se prescribe, si la persona es extremadamente delgada, debe ser hipercalórica (alta en calorías), normocalórica si la persona está en su peso e hipocalórica cuando se tiene exceso de peso, pero la persona tiene que comer moderadamente y realizar actividad física como mínimo media hora diaria, aun cuando podría ser más.

La dieta del paciente obeso se gradúa de acuerdo al grado de obesidad, pero en todo caso debe ser balanceada, distribuida en comidas y meriendas ya que mientras más comidas se realicen el metabolismo responde mejor con la perdida de peso, por el contrario realizar una sola y nocturna estimula la secreción de Insulina igual a una persona insulinorresistente (con herencia familiar de DM2) y aumenta más de peso, transformándose en corto plazo en una persona obesa.

Las dietas excesivamente restrictivas no son la panacea ya que el metabolismo se defiende bajando la termogénesis del cuerpo, transformando la forma activa de las hormonas tiroideas en su forma inactiva, la persona se siente débil y cansada y deja de perder peso en un mes y luego rebota llegando a superar su peso previo.

Otras dietas que producen rebote son las hiperproteicas e hipergrasas. Aunque están muy de moda, al principio se depletan los depósitos de glucógeno hepático y muscular y se pierde mucha agua y fibra muscular, la persona rebaja de peso pero, igualmente lo recupera rápidamente y si esta dieta se prolonga en el tiempo, es muy difícil que retome con buen ritmo de descenso de peso; aparte de eso, se disparan el colesterol y los triglicéridos, aun en personas jóvenes. Es importante que se debe ingerir como mínimo de 50 a 100 gramos de azucares por gramo de proteína, de lo contrario aunque luzca paradójico, si se ingiere grandes cantidades de proteínas sin carbohidratos se pierde proteínas (músculo).

En fin, una buena dieta debe ser moderada, balanceada, dividida la ingesta en 5 o 6 raciones y siempre debe acompañarse de actividad física.

 

 

 

Dr. Rigoberto J. Marcano Pasquier

Medicina Interna
 
Ambulatorio Medis.

Av. José María Vargas. Centro Comercial Santa Fe.

Nivel C3. Consultorio 2.
Caracas. Venezuela.
: @rigotordoc
 

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Última actualización: abril 11, 2015

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